Invitación – Homenaje póstumo a Enrique Néstor -Quique- García Solano
El día 6 de mayo a las 17 hs el Centro Despachantes de Aduana realizará un homenaje a quien fuera Directivo de la Institución. El 3er piso pasará a llamarse Salón Enrique Garcia Solano "Quique". Familiares y amigos estarán presentes. Invitamos a los asociados a ser parte de este reconocimiento. A continuación una breve reseña de quien fuera una destacada figura dentro de la Institución.
Estas palabras fueron escritas por el socio Marcelo Moscoso Boedo.
Enrique Néstor García Solano (23 de septiembre de 1951 – 23 de noviembre de 2018) fue para todos —familiares, amigos y colegas— simplemente “Quique”. Desde muy joven comenzó a trabajar en el estudio familiar de Despachantes de Aduana Solano S.A., donde fue aprendiendo la profesión y desarrollando una vocación que lo acompañaría durante toda su vida. Allí se formó en un ámbito que abarcaba tanto la actividad de Despachantes de Aduana como la de Agentes de Transporte Aduanero (ATA), lo que le permitió conocer en profundidad cada aspecto del Comercio Exterior.
Con los años y luego de una intensa preparación, rindió examen ante la Aduana para obtener la habilitación como Despachante de Aduana. Tras aprobarlo, se desempeñó inicialmente como Apoderado General y, conforme a las normas vigentes en aquel entonces, dos años más tarde obtuvo su matrícula propia, aunque siempre desarrolló su actividad en la misma sociedad acompañado por su tía y su primo.
Su vínculo con el Centro Despachantes de Aduana fue natural y permanente. Se acercó desde joven con ganas de participar y aportar, y gracias a su simpatía, su trato cordial y sus conocimientos, fue encontrando su lugar dentro de la vida institucional.
Desde allí comenzó a dedicar tiempo y esfuerzo para acompañar el crecimiento de nuestra profesión y del CDA, participando activamente en distintas subcomisiones y agrupaciones que formaron parte de la vida institucional.
En el año 2001 fue elegido Vocal Titular de la Comisión Directiva, función que desempeñó hasta el año 2004, para luego asumir como Tesorero de la institución hasta el año 2007. Aun después de esos cargos, continuó colaborando con las distintas Comisiones Directivas, siempre dispuesto a aportar su experiencia y su mirada, tanto como miembro de las mismas como en carácter de consultor o asesor.
Durante varios años se desempeñó como veedor ante la AFIP en los exámenes de capacitación para futuros Despachantes de Aduana, tarea que asumía con responsabilidad y compromiso. Asimismo, representó al CDA ante el Consejo Consultivo Aduanero convocado por la Aduana, participando activa y vehementemente en el análisis y debate de los temas que hacían al presente y al futuro de la actividad y de la normativa que la regula.
El CDA y nuestra profesión fueron para Quique una verdadera pasión, a la que dedicó innumerables horas de su vida, siempre con la mirada puesta en el bien común y en el crecimiento de la institución que tanto quería.
Quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo sabemos que, además de su capacidad profesional, fue una persona cordial, cercana y siempre dispuesta a ayudar. Su memoria prodigiosa y su generosidad hicieron que muchos colegas recurrieran a él en busca de consejo, sabiendo que siempre encontrarían una respuesta y una actitud solidaria.
En su vida personal, la familia ocupó un lugar central. Junto a Mary, su esposa y compañera de toda la vida, construyó un hogar lleno de afecto. Vivieron siempre muy unidos a sus padres, hermanos, tíos, primos, sobrinos y también a varios sobrinos postizos, manteniendo esos vínculos en forma permanente a través de los años.
Las reuniones familiares y con amigos fueron una parte esencial de su vida, y su querida quinta en El Pato fue durante muchos años el lugar elegido para compartir encuentros, celebraciones y momentos entrañables que hoy permanecen vivos en la memoria de todos quienes tuvieron la suerte de acompañarlo.
Por todo ello, sentimos que Quique es plenamente merecedor de este pequeño pero sincero homenaje, como reconocimiento a su trayectoria, a su permanente compromiso y al cariño que supo sembrar en quienes lo rodearon.
Creemos que, desde el cielo, nos estará mirando, y por eso queremos agradecerle a nuestro querido Quique todo lo que hizo por nosotros y por su querido CDA.
En reconocimiento a su trayectoria y a su invalorable aporte a la Institución y a la profesión, el CDA ha dispuesto imponer el nombre de Enrique García Solano al Salón de Usos Múltiples (SUM) de su sede social.
Con tal motivo, se realizará un acto el día 6 de mayo a las 17 horas, en la sede del CDA, sita en Defensa 302, 3° piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al que invitamos a todos quienes deseen acompañarnos en este merecido reconocimiento.
Este recuerdo nace desde el afecto y el respeto de quienes tuvimos el privilegio —como en mi caso— de compartir con Quique muchos años de trabajo institucional, como amigos, colegas y compañeros en distintas Comisiones Directivas.
Fecha: 6 de mayo de 2026
Hora: 17:00 hs
Lugar: Sede del CDA – Defensa 302, 3° piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
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