Madrid y Buenos Aires unieron las dos orillas del Atlántico para presentar una obra de referencia sobre el Acuerdo MERCOSUR–UE
Madrid y Buenos Aires quedaron conectadas este miércoles (23.09.2026) por algo más que una videoconferencia. A ambos lados del Atlántico, especialistas en derecho aduanero y comercio exterior se reunieron para discutir una pregunta que comenzará a adquirir cada vez mayor importancia práctica: cómo interpretar y aplicar el nuevo régimen comercial entre el MERCOSUR y la Unión Europea.
El evento reunió a asistentes de 11 países: España, Argentina, Bélgica, Bolivia, Ecuador, Portugal, México, Guatemala, Francia, Perú y Estados Unidos.
Durante la presentación, uno de los coordinadores de la obra, el argentino Héctor H. Juárez Allende, explicó que la perspectiva birregional fue una decisión deliberada desde la concepción misma del proyecto.
Muchos de los grandes temas son analizados desde una doble perspectiva: la europea y la del MERCOSUR. La estructura fue diseñada previamente y, a partir de ella, se convocó a especialistas reconocidos para abordar cada una de las materias.
“Primero analizamos el Acuerdo y construimos la columna vertebral de la obra; recién después fuimos a buscar a los autores más representativos para cada tema”, retaltó Héctor H. Juárez Allende.
En tanto, Alejandro Arola García recordó que la idea comenzó a tomar forma a partir de un encuentro con Juárez Allende en Oporto (Portugal), en una reunión de la Academia Internacional de Derecho Aduanero. Una vez que el Acuerdo comenzó a concretarse después de décadas de negociación, surgió una necesidad evidente: explicar y hacer comprensible un instrumento jurídico extraordinariamente complejo para quienes deberán utilizarlo y aplicarlo.
Arola destacó en ese sentido la utilidad que la obra puede tener no sólo para los operadores privados, sino también para las propias administraciones aduaneras, y señaló que la evolución futura del Acuerdo posiblemente obligue a continuar estudiándolo y actualizando su interpretación.
Presentaron una obra de 634 páginas para explicar un Acuerdo de 3.934 páginas en formato A4.
Clasificación, origen y valoración: los problemas empiezan en la Aduana
La mesa redonda, moderada por Fernando Salazar González, director de la Academia Aduanera, permitió trasladar al debate algunos de los interrogantes centrales desarrollados en el libro.
Participaron desde Madrid Alejandro Arola García, Álvaro Fernández Acebes y Carlos Guillermo Narváez; desde Buenos Aires, Héctor H. Juárez Allende y Andrea Russo; y desde Brasil, Rosaldo Trevisan y Leonardo Macedo.
La clasificación arancelaria fue uno de los primeros ejes abordados en la obra.
Álvaro Fernández Acebes sintetizó su importancia con una frase especialmente gráfica: «Todo empieza con la clasificación arancelaria.”.
El beneficio previsto por un acuerdo comercial se concede a mercancías concretas y, por lo tanto, identificarlas y clasificarlas correctamente constituye el punto de partida para determinar luego su origen, su tratamiento arancelario y otras consecuencias de la operación.
Fernández Acebes señaló además una dificultad particular derivada de la prolongada negociación del Acuerdo: algunas de sus referencias fueron construidas sobre versiones anteriores de las nomenclaturas, mientras el Sistema Armonizado y las nomenclaturas regionales continuaron evolucionando.
Por eso destacó el papel de las informaciones arancelarias vinculantes como instrumento de seguridad jurídica para empresas que deben adoptar decisiones comerciales con horizonte de varios años.
El origen de las mercancías ocupó otro lugar destacado. Andrea Russo puso el foco en una cuestión esencial para las empresas: no alcanza con fabricar un producto en determinado territorio para que éste adquiera automáticamente origen preferencial.
Será necesario conocer la regla específica aplicable, revisar procesos productivos y proveedores y, especialmente, conservar la documentación que permita demostrar posteriormente el cumplimiento de las exigencias del Acuerdo.
Carlos Guillermo Narváez profundizó precisamente esa dimensión práctica: la preferencia puede utilizarse hoy, pero la empresa puede verse obligada años después a justificar documentalmente por qué tenía derecho a ella.
La trazabilidad deja así de ser una cuestión meramente administrativa para convertirse en una herramienta de defensa de la propia operación.

La reducción arancelaria no elimina los problemas de valoración
Desde Brasil, Leonardo Macedo abordó la valoración aduanera y recordó que la disminución de los derechos arancelarios no vuelve irrelevante esta materia.
Operaciones entre empresas vinculadas, cánones, royalties, asistencias, ajustes de precio y precios de transferencia seguirán exigiendo especial atención.
El debate mostró así que clasificación, origen y valoración no funcionan como compartimentos aislados. Un error en cualquiera de esos elementos puede terminar comprometiendo la utilización de los beneficios previstos por el Acuerdo.
Juárez Allende señaló precisamente esas tres materias —origen, clasificación y valoración— entre las áreas donde previsiblemente aparecerán algunos de los principales conflictos interpretativos a medida que se consolide la aplicación práctica del nuevo régimen.
Facilitar el comercio puede ser tan importante como reducir aranceles
El tramo final de la mesa permitió ampliar la mirada.
Rosaldo Trevisan destacó que para los operadores los costos derivados de procedimientos, demoras, exigencias documentales o falta de coordinación administrativa pueden llegar a resultar tan relevantes como el propio costo arancelario.
Por eso puso el acento en dos conceptos que atraviesan el Acuerdo: facilitación y cooperación aduanera.
El intercambio de información, sostuvo, permite mejorar el conocimiento del riesgo de los operadores y contribuye simultáneamente al cumplimiento y a un control más eficaz. Su conclusión fue clara: mientras los aranceles pueden ganar protagonismo por razones coyunturales, la facilitación y la cooperación tienen una importancia “estructural, permanente”.

La presentación del libro contó también con una intervención especial desde China de Amanda Scarlatelli, auditora fiscal de la Receita Federal de Brasil e integrante de la Administración Central de la Aduana brasileña.
Scarlatelli abordó el control aduanero posterior y la gestión de riesgos, destacando que la facilitación del comercio y el control eficaz no deben ser concebidos como objetivos incompatibles. Una adecuada gestión del riesgo permite favorecer el comercio legítimo y concentrar los recursos de control allí donde realmente resultan necesarios. También señaló al Acuerdo como una oportunidad para profundizar la cooperación y la modernización de las administraciones aduaneras del MERCOSUR.
Participación desde China de Amanda Scarlatelli, auditora fiscal de la Receita Federal de Brasil.Nerea Rodríguez Entremonzaga: mucho más que bajar aranceles
El cierre institucional quedó a cargo de Nerea Rodríguez Entremonzaga, Directora del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la AEAT y máxima responsable de la Aduana española, cuya intervención llevó el debate desde los aspectos técnicos del Acuerdo hacia el escenario geopolítico y aduanero internacional.
Rodríguez Entremonzaga recordó que el mundo actual es profundamente distinto de aquel en el que comenzaron las negociaciones entre ambos bloques. Tensiones geopolíticas, conflictos internacionales, competencia por materias primas estratégicas, medidas comerciales unilaterales y crisis sucesivas en las cadenas de suministro han modificado el contexto en el que debe interpretarse la política comercial.
Frente a ese escenario, defendió una apertura basada en reglas, reciprocidad y seguridad jurídica.
Y dejó una de las definiciones que mejor sintetizó el espíritu de la jornada: “Un acuerdo comercial no consiste simplemente en reducir aranceles.”
Su verdadero valor, explicó, reside también en crear un marco estable y previsible para las relaciones económicas y brindar la seguridad jurídica que necesitan las empresas y los operadores.
La directora de Aduanas española vinculó además el Acuerdo MERCOSUR–UE con la transformación que atraviesa en estos momentos el sistema aduanero europeo.
Se refirió a la nueva Autoridad Aduanera de la Unión Europea, concebida para reforzar la coordinación entre los 27 Estados miembros, y al futuro centro de datos aduaneros europeo, que supondrá el tránsito desde múltiples sistemas electrónicos nacionales hacia un esquema común a nivel de la Unión.
El objetivo de esa reforma, explicó, es incrementar la capacidad de las aduanas europeas para “actuar como uno”.
Y agregó una condición decisiva para que esos cambios —y también el propio Acuerdo— puedan funcionar: la colaboración con el sector privado.

Del texto del Acuerdo a la realidad del comercio
La actividad había comenzado con la participación desde México de Andrés Rohde Ponce, quien destacó la trascendencia del nuevo vínculo birregional en un escenario internacional marcado por fuertes cambios en las cadenas de suministro y en las formas tradicionales de integración económica.
La jornada tuvo además un componente simbólico: Andrés Rohde Ponce recordó un antecedente que vincula directamente a Buenos Aires con este espacio de intercambio internacional. Se trata de la 7.ª Reunión Mundial de Derecho Aduanero, realizada en 2011, organizada por el Centro de Despachantes de Aduana de la República Argentina (CDA) y auspiciada, entre otras instituciones, por la Academia Internacional de Derecho Aduanero, el Instituto Argentino de Estudios Aduaneros y el Instituto Interamericano de Fronteras y Aduanas..
Aquel encuentro constituye un antecedente de una jornada que, quince años después, volvió a reunir en Buenos Aires a especialistas del derecho aduanero y el comercio exterior.
En esta oportunidad, el Centro de Despachantes de Aduana fue el escenario de la participación argentina, con la presencia de su presidente, Rubén Pérez, su vicepresidenta, Graciela Naz, y numerosos profesionales vinculados al comercio exterior y al derecho aduanero.
La presentación concluyó con un encuentro más distendido entre autores, colegas y asistentes, prolongando fuera del panel el intercambio iniciado durante la jornada.
Pero probablemente la principal conclusión haya quedado planteada antes.
Desde el 1.º de mayo, el Acuerdo Interino de Comercio ya forma parte de la realidad operativa entre el MERCOSUR y la Unión Europea. La discusión, por lo tanto, ya no pasa por imaginar cómo podría funcionar, sino por comprender cómo debe interpretarse y aplicarse en situaciones concretas.
Allí aparecen las preguntas que acompañarán su implementación: qué origen tiene una mercancía y cómo se acredita, cómo debe clasificarse, cuál es su valor, qué documentación debe conservar el operador, cómo cooperarán las administraciones aduaneras y qué ocurrirá cuando surjan interpretaciones diferentes.
Es precisamente en ese terreno donde la obra titulada El Acuerdo MERCOSUR–Unión Europea. Régimen Jurídico-Aduanero busca ocupar su lugar: no sólo como un libro que explica el Acuerdo, sino como una obra de consulta para quienes ya deben interpretarlo, utilizarlo y aplicarlo en la práctica.
Ese propósito se refleja también en su carácter colectivo. La obra reúne a 34 especialistas de nueve países de Europa y América, convocados para aportar distintas perspectivas sobre los aspectos jurídicos y aduaneros del Acuerdo.

Para finalizar, queremos manifestarles que la presentación completa, con las intervenciones de los participantes desde España, Argentina, Brasil, México y China, puede verse en el canal de YouTube de la Academia Aduanera.
Facilitamos el enlace: https://www.youtube.com/live/T5Uv9IpUim8


Fuente: Aduana News



